lunes, 1 de agosto de 2011

De aquí hasta el Sol...


Casi todas las cosas en el mundo son medibles y para ello se utilizan unidades que todos conocemos y nos parecen familiares, magnitudes que comparamos una y otra vez con otras para darnos una idea de sus dimensiones, su duración o su intensidad… pero ¿qué pasa cuando queremos imaginar las dimensiones de la Tierra, el Sol o el Universo?

Las dimensiones del Universo son tan grandes que el recurrir a unidades familiares de distancia, como metros y kilómetros, que se escogieron por su utilidad en la Tierra, no serviría de nada. En lugar de ellas, se mide la distancia con la velocidad de la luz. En un segundo un rayo de luz recorre casi 300 000 kilómetros, es decir que da 7 ½ veces la vuelta a la Tierra. Podemos decir que el Sol está a ocho minutos luz de distancia. La luz en un año atraviesa casi diez billones de kilómetros por el espacio, exactamente 9 460 730 472 580.8 km. Esta unidad de longitud, la distancia que la luz recorre en un año, se llama año luz. No mide tiempo sino distancias, distancias enormes.

¿Cuanto tardaríamos en llegar al la Luna o al Sol? Podemos decir que un segundo luz y ocho minutos luz respectivamente. Y si viajaramos en un Jet a la velocidad del sonido, en un tren bala o en un cohete.. ¿Cuanto tardaríamos? CLICK PARA AMPLIAR

Solo para que se den una idea de lo útil de esto es que la distancia entre el Sol y la estrella más cercana, Próxima Centauri, es de 4,22 años luz. Ahora imagínalo en kilómetros, unos 42.000.000.000.000 ¿no es más fácil usar los años luz?

También se puede recurrir a las unidades astronómicas (UA) para medir distancias en el espacio, aunque es menos útil a la hora de ir más allá del sistema solar. Una UA es la distancia media que existe entre la Tierra y el Sol y es de casi 150 millones de kilómetros, exactamente 149 597 870 km.

domingo, 31 de julio de 2011

Changos

En La Roma del Siglo I AC, años antes de que Galeno llegara al mundo, la medicina era practicamente nula. Los romanos de clase alta la veían como una tarea manual por la que sentían aversión. Ser médico era algo indigno para un romano instruido. Por lo tanto, todas las enfermedades eran atendidas por el padre de cada familia. Como estaban prohibidas las disecciones humanas, Galeno tuvo que hacer sus disecciones y observaciones con monos de Berbería, una especie natural de África y el único primate, además del hombre, que puede encontrarse en libertad actualmente en Europa.