lunes, 27 de junio de 2011

Viaje redondo (segunda parte)

¿Has abrazado el conjunto de la tierra?
¿Por dónde se va a la morada de la luz,
y donde residen las tinieblas…?
-Libro de Job

Luego de la primer parte donde nos enteramos del método por el cual se estimo con gran exactitud el tamaño del planeta pero… como utilizaron este conocimiento los antiguos exploradores?


El mundo segn Homero con el
"mar de en medio de la Tierra"
rodeado por un oceano mundial
El mundo mediterráneo de aquella época tenía fama por sus navegaciones. Alejandría era el mayor puerto de mar del planeta. Sabiendo que la Tierra era una esfera de dimensiones modestas, ¿no iba a sentir nadie la tentación de emprender viajes de exploración, de buscar tierras todavía sin descubrir, quizás incluso de intentar una vuelta en barco a todo el planeta? Cuatrocientos años antes de Eratóstenes, una flota fenicia contratada por el faraón egipcio Necao había circunnavegado África. Se hicieron a la mar a la orilla del mar Rojo, probablemente en botes frágiles y abiertos, bajaron por la costa oriental de África, subieron luego por el Atlántico, y regresaron finalmente a través del Mediterráneo. Esta expedición épica les ocupó tres años, casi el mismo tiempo que tarda una moderna nave espacial Voyager en volar de la Tierra a Saturno.

Después del descubrimiento de Eratóstenes, marineros audaces y aventurados intentaron muchos grandes viajes. Sus naves eran diminutas, disponían de instrumentos rudimentarios de navegación, navegaban por estima y seguían siempre que podía la línea costera. En un océano desconocido podían determinar su latitud, pero no su longitud, observando noche tras noche la posición de las constelaciones con relación al horizonte. Las constelaciones familiares era sin duda un elemento tranquilizador en medio de un océano inexplorado. Las estrellas son las amigas de los exploradores, antes cuando las naves navegaban sobre la Tierra y ahora que las naves espaciales navegan por el cielo. Después de Eratóstenes es posible que hubiera algunos intentos, pero hasta la época de Magallanes nadie consiguió circunnavegar la Tierra. 
Mapa del mundo segun Eratóstenes

En la época de Eratóstenes se construyeron globos que representaban a la Tierra vista desde el espacio; eran esencialmente correctos en su descripción del Mediterráneo, una región bien explorada, pero se hacían cada vez más inexactos a medida que se alejaban de casa. Nuestro actual conocimiento del Universo repite este rasgo desagradable pero inevitable. En el siglo primero, el geógrafo alejandrino Estabón escribió:
 Quienes han regresado de un intento de circunnavegar la Tierra no dicen que se lo haya impedido la presencia de un continente en su camino, porque el mar se mantenía perfectamente abierto, sino más bien la falta de decisión y la escasez de provisiones... Eratóstenes dice que a no ser por el obstáculo que representa la extensión del océano Atlántico, podría llegar fácilmente por mar de Iberia a la India… Es muy posible que en la zona templada haya una o dos tierras habitables… De hecho si está habitada, no lo está por personas como las que existen en nuestras partes, y deberíamos considerarlo como un mundo habitado.
El hombre comenzaba a aventurarse, en el sentido casi exacto de la palabra, por otros mundos.
Mapa del mundo durante el siglo XI. Los antiguos conocimientos geográficos habian sido bien preservados por los arabes, pero se habian perdido casi totalmente en los europeos.
La exploración subsiguiente de la Tierra fue una empresa mundial, incluyendo viajes de ida y vuelta a China y Polinesia. La culminación fue sin duda el descubrimiento de América por Cristóbal Colón, y los viajes de los siglos siguientes, que completaron la exploración geográfica de la Tierra. El primer viaje de Colón está relacionado de modo más directo con los cálculos de Eratóstenes. Colón estaba fascinado por lo que llamaba la “Empresa de las Indias”, un proyecto para llegar al Japón, China y la India, no siguiendo la costa de África y navegando hacia el Oriente, sino lanzándose audazmente dentro del desconocido océano occidental; o bien como Eratóstenes había dicho con asombrosa preciencia: “pasando por el mar de Iberia a la India”.

Colón había sido un vendedor ambulante de mapas viejos y un lector asiduo de libros escritos por antiguos geógrafos, como Eratóstenes, Estrabón y Tolomeo, o de libros que tratan de ellos. Pero para que la Empresa de las Indias fuera posible, para que las naves y sus tripulaciones sobrevivieran al largo viaje, la Tierra tenía que ser más pequeña de lo que Eratóstenes había dicho. Por lo tanto Colón hizo trampa con sus cálculos. Utilizó la menor circunferencia posible de la Tierra y la mayor extensión hacia el este de Asia que pudo encontrar en todos los libros que disponía, y luego exageró incluso estas cifras. De no haber estado las Américas en medio del camino, las expediciones de Colón habrían fracasado rotundamente.
Mapa del mundo segun Toscanelli. Ultimo mapa antes del descubrimiento de América (en esbozo). Es probable que Colón llevase consigo el mapa de Toscanelli en su primer viaje.

La Tierra está en la actualidad explorada completamente. Ya no puede prometer nuevos continentes o tierras perdidas. Pero la tecnología que nos permitió explorar las regiones más remotas de la Tierra nos permite ahora abandonar nuestro planeta, aventurarnos en el espacio y explorar otros mundos. Al abandonar la Tierra estamos en disposición de observarla desde lo alto, de ver su forma esférica solida, de dimensiones eratosténicas, y los perfiles de sus continentes, confirmando que muchos de los antiguos cartógrafos eran de una notable competencia.
Rutas de exploración de algunos de los grandes viajes de descubrimiento
(clic en las imagenes para ampliar)

Solo imaginen que satisfacción habrían dado estas imágenes a Eratóstenes y a los demás geógrafos alejandrinos…

mapas de 19thcenturyscience.org

Casi tan antiguos como el universo

Utilizando imágenes de rayos X nunca antes captadas, un equipo de astrónomos ha descubierto los agujeros negros más antiguos que se conocen hasta el momento. Los investigadores detectaron que los agujeros negros fueron corrientes en los inicios del universo y que al contrario de lo que se pensaba, su crecimiento se ha desarrollado de forma muy agresiva en asociación con la evolución de las galaxias.

Esta fotografía del observatorio de rayos X Chandra y el telescopio Hubble combina las imágenes de rayos X más profundas, ópticas e infrarrojas jamás captadas del cielo. Utilizando estas imágenes, los astrónomos obtuvieron la primera prueba directa de que los agujeros negros fueron corrientes en los inicios del Universo y demostraron que su desarrollo fue más agresivo de lo que hasta ahora se pensaba. CRÉDITOS: Rayos X: NASA/CXC/U.Hawaii/ E.Treister et al; Infrarrojo: NASA/STScI/UC Santa Cruz/G.Illingworth et al; Visible: NASA/STScI/S.Beckwith et al.

Así lo demuestra un estudio liderado por  Ezequiel Treister, de la Universidad de Hawai. "Hasta ahora, no teníamos ni idea de cómo se comportaban los agujeros negros en estas galaxias tempranas . Es más, ni siquiera sabíamos si existían", explicicó Treister. "Ahora sabemos que están allí y que están creciendo frenéticamente", añadió.
Durante seis semanas, los astrónomos apuntaron el observatorio de rayos X Chandra a un trozo del cielo y obtuvieron lo que se conoce como el Sur de Campo Profundo de Chandra. Combinaron esta información con las imágenes ópticas e infrarrojas, muy profundas, captadas por el telescopio Hubble. Esto permitió a los investigadores buscar agujeros negros en 200 galaxias distantes, de cuando el universo tenía una edad de 800 a 900 millones de años. Se calcula que la edad actual del universo es de 13.700 millones de años.
Esta técnica (la correlación entre los campos Chandra y Hubble) permitió a los astrónomos descubrir una nueva población de superagujeros negros que se originó cuando el universo tenía solo unos poco cientos de millones de años de edad. Pero la tarea no fue nada fácil. Las imágenes captadas por Chandra emiten señales muy débiles. Están relacionadas con los cuásares, objetos muy luminosos y distantes fortalecidos por la materia que cae en los agujeros negros super gigantes.
Gracias a estas observaciones se determinó que entre el 30 y el 100 por ciento de las galaxias distantes contienen agujeros negros en crecimiento. Extrapolando estos resultados del pequeño campo analizado al cielo entero se calcula que hay por lo menos 30 millones de agujeros negros en las edades tempranas del universo. Este es un elemento 10.000 veces mayor que el número calculado de cuásares en el universo temprano.
"Al parecer hemos encontrado toda una nueva población de agujeros negros infantiles”, dijo el coautor Kevin Schawinski, de la Universidad Yale. “Pensamos que estos bebés crecerán por un factor de alrededor un centenar o un millar, hasta llegar a ser como los agujeros negros gigantes que vemos ahora, casi 13.000 millones de años más tarde”, explicó.
Los científicos ya habían predecido la existencia de agujeros negros en las edades tempranas del universo, pero hasta ahora no se habían observado. Los resultados del estudio dirigido por Treister muestran que la cantidad total de agujeros negros analizados es aproximadamente cien veces mayor que los cálculos más recientes.

tomado de http://www.investigacionyciencia.es/

domingo, 26 de junio de 2011

Un año de Luna en minutos

Todo el tiempo vemos la misma cara de la luna con solo algunas variaciones, pues se generan oscilaciones debido a que la rotación de la Luna sobre su eje no coincide de manera exacta con el movimiento de traslación alrrededor de la Tierra (libración).
En este vídeo realizado por Goddard Space Flight Center Scientific Visualization Studio utilizando los datos proporcionados por la Lunar Reconnaissance Orbiter, concretamente por el instrumento Lunar Orbiter Laser Altimeter (LOLA), podemos ver un año entero comprimido en dos minutos y medio. Espero que les guste...


sábado, 25 de junio de 2011

Humor antiguo

En la época en que Hipócrates hacia sus primeros descubrimientos médicos (400 a 300 aC), se pensaba que las enfermedades eran un castigo de los dioses y que podían curarse únicamente si se satisfacía a las divinidades. Los doctores de la época priviligiaban la magia y los cuatro elementos (tierra, aire, fuego y agua) como significado de los cuatro humores. Hipócrates desarrollo la forma de distinguir los cuatro humores, teoría que años después se vio reforzada por Platón y Aristóteles, así como varios de sus discípulos, pues se identificaba plenamente con la filosofía, de ahí que se formara la idea de que los cuatro humores de los hombres tenían que estar perfectamente equilibrados con el fin de evitar todo tipo de enfermedades tanto del cuerpo como del espíritu.

De igual manera se les relacionaba (a los humores) con las estaciones del año e incluso con el temperamento de una persona. La bilis amarilla significaba el fuego y estaba almacenada en el hígado y las vías biliares, directamente relacionada con el verano y el calor, a las personas violentas (coléricas) se les pensaba llenos de este humor. La bilis negra significaba tierra y estaba en el estomago y el bazo, relacionada con el otoño y lo seco, se consideraba que aquellos tristes y meditabundos tenían mucha de esta bilis, llamados melancólicos por este motivo (melancolía = bilis negra). La flema significaba agua y se encontraba en el cerebro y la medula, ligada al invierno y lo húmedo y cuando se acumulaba en el cuerpo, el hombre flemático era propenso a holgazanear y a ser calmado. La sangre significaba aire y estaba en el corazón y las venas, su estación era la primavera y su cualidad el frió, el hombre "sanguíneo" se consideraba sociable y amante de la alegría y la música.

En la actualidad las teorías humoralistas han dejado de estar vigentes, ya no se cree que las manías son causadas por la bilis en ebullición ni que la epilepsia se debe a el taponamiento de los conductos de la flema, pero lo cierto es que el estado de salud solo se alcanza en el estado de equilibrio entre cuerpo y mente, un gran acierto de los antiguos eruditos, que seguirá en boga por mucho tiempo mas.

jueves, 23 de junio de 2011

Para verlas mejor...

Para quienes pensaban que no podían ver con menos ropa a una modelo. . . primero deberían ver lo que la empresa EIZO y sus equipos de rayos X hicieron para demostrarnos lo contrario. El calendario 2010 de estos fabricantes de monitores y equipo medico sorprendió con la original idea de captar de una forma única a 12 bellas mujeres y darnos unas imagenes geniales. . . podrían incluso darle ese toque de taller a un consultorio medico. Les dejo las imagenes. . .


 Espero que les haya gustado tanto como a mi.

miércoles, 22 de junio de 2011

Viaje redondo (primera parte)

Lo conocido es finito, lo desconocido es infinito; desde este punto de vista intelectual estamos en una pequeña isla en medio de un océano ilimitable de inexplicabilidad.
Nuestra tarea en cada generación es recuperar algo más de tierra.
T. H. Huxley, 1887

Barcos cayendo desde la orilla del mundo
En los inicios de la civilización humana, la mitología de sus pueblos daba la visión de una Tierra plana en cuyos confines había un lugar del cual se podía caer el vacio y no poder regresar de donde sea que se llegara. No tardaron mucho en comenzar a ver la Tierra como una esfera flotante en el espacio pues si el Sol, la Luna y Marte eran redondos. . . ¿Qué nos haría pensar en que nuestro planeta no lo fuese? . . . aunque al no conocer los limites de este mudo, no imaginaban su tamaño real.


El descubrimiento de que la Tierra es un mundo pequeño se llevo a cabo en una época que algunos llaman siglo tercero a. de C., en la mayor metrópolis de aquel tiempo, la ciudad de Alejandría. Allí vivía un hombre llamado Eratóstenes, fue astrónomo, historiador, geógrafo, filósofo, poeta, crítico teatral y matemático. Los títulos de sus obras van desde Astronomía hasta Sobre la libertad ante el dolor. Fue también director de la gran Biblioteca de Alejandría. . .donde un leyó un libro de papiro donde un puesto avanzado de la frontera meridional, en Siena, cerca de la primera catarata del Nilo, en el mediodía del 21 de junio un palo vertical no proyectaba sombra. En el solsticio de verano, el día más largo del año, a medida que avanzaban las horas y se acercaba el mediodía las sombras de las columnas del templo iban acortándose. En el mediodía habían desaparecido y en aquel momento podía verse el Sol reflejado en el agua en el fondo de un pozo hondo. . .el Sol estaba directamente encima de sus cabezas.

La anterior era una observación que otros podrían haber ignorado con facilidad. . .palos, sombras, reflejos de pozos, la posición del Sol. . . ¿Qué importancia podían tener cosas tan sencillas o cotidianas? Pero Eratóstenes era un científico, y sus resultados sobre estas cosas cambiaron –y en cierto sentido, hicieron el mundo-. Eratóstenes tuvo el ánimo de hacer un curioso experimento y observar si en Alejandría los palos verticales proyectaban sombras hacia el mediodía del 21 de junio. . .y descubrió que si lo hacían.

Eratóstenes se pregunto entonces a que se debía que en el mismo instante un bastón no proyectara en Siena ninguna sombra mientras que en Alejandría, a gran distancia del norte, proyectaba una sombra pronunciada. . .si vemos un mapa del antiguo Egipto con dos palos verticales de igual longitud, uno clavado en Siena y otro en Alejandría. Supongamos que en un momento dado cada palo no proyectara sombra alguna. . .este hecho se explicaría de forma fácil: basta con que la tierra sea plana. El Sol se encontrara entonces encima mismo de nuestras cabezas. Si los dos palos proyectan sombras de igual longitud, esto también se explica en una tierra plana: los rayos del Sol tienen la misma inclinación y forman el mismo ángulo con los dos palos. Pero ¿Cómo explicarse que en Siena no había sombra y al mismo tiempo en Alejandría la sombra era considerable?

Eratóstenes comprendió que la única respuesta posible es que la superficie de la Tierra está curvada. Y no solo esto: cuanto mayor sea la curvatura, mayor será la diferencia entre las longitudes de las sombras. El Sol está tan lejos que sus rayos son paralelos cuando llegan a la Tierra. Los palos situados formando ángulos diferentes con respecto a los rayos del Sol proyectan sombras de longitudes diferentes. La diferencia observada en las longitudes de las sombras hacía necesario que la distancia entre Alejandría y Siena fuera de unos siete grados a lo largo de la superficie de la Tierra [si imagináramos los palos prolongados hasta el centro de la Tierra, formarían allí un ángulo de siete grados]. Siete grados es aproximadamente una cincuentava parte de los trescientos sesenta grados que contiene la circunferencia entera de la Tierra. Eratóstenes sabía que la distancia entre Alejandría y Siena era de unos 800 kilómetros, porque contrató a un hombre para que midiera a pasos. Ochocientos kilómetros por 50 dan 40 000 kilómetros: esta debía ser pues la circunferencia de la Tierra.

Ésta es la respuesta correcta. Las únicas herramientas de Eratóstenes fueron palos, ojos, pies y cerebros, y además el gusto por la experimentación. Con estos elementos dedujo la circunferencia de la Tierra con un error de solo unas partes por ciento, lo que constituye todo un logro hace 2 200 años. Fue la primera persona que midió con precisión el tamaño de un planeta.